viernes, 22 de febrero de 2008

EL JARAMA
























"Describiré brevemente y por su orden estos rios, empezando por Jarama: sus primeras fuentes se encuentran en el gneis de la vertiente Sur de Somosierra, entre el Cerro de la Cebolleraa y el de Excomunión. Corre tocando la Provincia de Madrid, por La Hiruela y por los molinos de Montejo de la Sierra y de Prádena del Rincón. Entrea luego en Guadalajara atravesando pizarrras silutianas..."

Así comienza una obra maestra de la literatura española del siglo XX, "El Jarama" de Rafael Sánchez Ferlosio. No sabéis el cariño que le tengo a esta obra, la primera vez que leí un fragmento me pareció que estaba hecho con tanto realismo y frescura, reflejando el habla cotidiana de los madrileños de los 50 (y de ahora) que deseé en ese momento poder leerlo. Bueno, en realidad tardó diez años en caer en mis manos, pero la espera fue eficaz, se convirtió en uno de mis libros preferidos.

Sánchez Ferlosio utiliza en este libro una técnica de escritura relacionada con el cine, consiste en describir objetivamente lo que dicen y hacen los personajes, sin penetrar en su psique y aburrirnos en largos análisis subjetivos. El lector va creando se propia visión del personaje a través del diálogo, un poco como ocurre en el teatro. Ferlosio se atrevió a hacerlo con una novela, y esto, en la literatura de los 50 fue una innovación; cine y tv estaban dejando huella en los nuevos novelistas. El argumento podéis encontrarlo en cualquier buscador pero os cuento lo que yo recuerdo: una mañana de domingo un grupo de jóvenes madrileños deciden ir a pegarse un baño estival al Jarama, allí actúan, hablan, comen, duermen la siesta delante de un "voyeur" lector. En paralelo, se narra lo que ocurre en un cutre bar de pueblo cercano al río donde no dejan de entrar parroquianos huyendo del calor. Durante medio día vemos cómo era la vida REAL de esos personajes ficticios. Como toda buena novela, tiene un final impactante, que no te esperas y que convierte al río Jarama en una personaje más. Estupenda, en serio.

Ah, por cierto, el fragmento del principio son las primeras líneas de la novela. Sánchez Ferlosio cuenta que muchos lectores le daban la enhorabuena por la novela a la vez que le confesaban que una de sus partes preferidas del libro era el comienzo, cuando se describe el río Jarama. Lo curioso de todo esto, decía el autor, es que esa parte inicial no era suya, la copió de un libro de Geografía sobre Madrid. ¡Ay que ver cómo somos los lectores!

2 comentarios:

Antonio Sánchez dijo...

Quizás no haya novela que mejor se adpate al cine que la que propones, querida Lupe... Tú, como siempre, tan "cineturera". No te olvides de los cambios de mi blog; acuérdate de pasar por el nuevo... Siempre es un placer leerte. Besos aguileños.

David Hidalgo dijo...

Qué gran obra El Jarama. Parece mentira que se pueda escribir un novelón de varios cientos de páginas que narra un periodo tan corto de tiempo y sin recurrir a reflexiones de los personajes. Sin duda, un acierto de nuestra novela más arriesgada.