LO TUYO ES PURO TEATRO

Llevo varios dias pensando en lo que quería escribir en esta entrada y la verdad es que son tantas cosas, que no sabía como canalizarlas. Dolor de cabeza me ha dado. Y todo por la simple razón de querer hablar de teatro. Siempre me ha gustado el teatro... pero son tan pocas las oportunidades de ver buen teatro, o al menos, un teatro en condiciones. En las provincias es difícil, el Festival de Teatro de Cazorla (que está en pleno bache) y el exiguo Festival de Teatro de Úbeda . Aunque debo reconocer que aquí hubo mejores tiempos para el teatro, en los que venían buenas obras de Madrid. ¡Qué tiempos en los que mi padre nos compraba a las hermanas las entradas de las obras que quisierámos! (Él es un fanático de Quique Camoiras).
Esa Lola Herrera perdida en una habitación con Mario, impresiona, y más siendo adolescente (nada más salir al escenario nos dio nuestra primera lección como espectadores). Y qué me dices de Jesús Puente antes de encontrar la media naranja, en un drama de Buero Vallejo. O la incombustible Amparo Larrañaga (después de la media naranja) con sus comedias ligeras (una con Iñaki Miramón, qué recuerdos). También vimos una Victoria Vera en mejores tiempos, abriendo la caja de Pandora sin muchas ganas o a tres mujeres desesperadas, entre ellas María Pujalte y Anabel Alonso.....Y bueno, hasta donde os llegue la memoria. Muchas se olvidan.
Mi fascinanción por el teatro nace de la impresión que me da ver a unas personas encima de una tabla fingiendo que son otras. Simplemente eso. Me pone nerviosa, me da vergüenza (la mía) ser observadora de su exposición total, física y mental ante doscientas personas. Cuando atraviesas el terciopelo rojo de la entrada, olvídate de todo, no hay ruidos de la calle, poco a poco llega el silencio, un lugar acogedor, fotos de compañías, el color granate, olor a viejo, a madera, el timbre...(Es como entrar en una gran iglesia).
La materia prima en el cine NO siempre son los intérpretes pero en el teatro sí. Los actores son el teatro puro, sin ellos sí que es verdad que no hay nada. El texto existe, el dramaturgo (qué rimbombante suena) existe,pero cada obra se crea en ese momento, en esas dos horas. Si el público es frío, malo, si es demasiado entusiasta, también, lo mejor es un público exigente pero entregado al juego. Cuando se dan las condiciones favorables, hay conexión, hay comunicación, todo fluye, estamos viendo un trozo de vida (incluida la fantasía). Los intépretes dan lo mejor de ellos, nos "traducen" el texto mientras nosotros lo percibimos. Y es un momento único. Sales por la puerta y no sabes muy bien dónde estás. Ya no puedes volverlo a ver como pasa en el cine, el poso que te ha dejado la representación es lo que te queda. Has sentido cosas que te hacen pensar.
Y por favor, vamos a olvidarnos de conceptos ¿obsoletos ? como la catarsis, el teatro movilizador de masas, la educación...Dejemos a Lorca y Margarita Xirgu tranquilos. Al teatro siguen yendo los mismos. Eran otros tiempos. Ese terreno "subversivo" ahora lo ocupan otros medios, no sé, ¿puede que algunos programas de tv?, ¿internet?
Así que os recomiendo que vayáis al teatro, al que sea, a intentar sentir otra vez esas sensaciones que la primera vez os produjo una buena obra.
¡¡¡¡Andando pa´l teatro!!!!
Madrid. 26 de Septiembre. Disfruto como nunca asistiendo a las representaciones de "Toc toc" y "La casa de Bernarda Alba". ¡Vuelvo a creer!
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