martes, 3 de noviembre de 2009

MÁS CINE DE PUNTILLAS



Una película de hace un par de años:

"Once", la historia (¿romántica?, puede ser) de dos músicos callejeros. Más sencilla y simple, imposible, pero cándida y con encanto, si es que a una película se le puede llamar cándida.

Y otra reciente y ganadora:

"Fronzen River" o algo así como Río Helado en español. Acabas en un estado de desasosiego reconfortante al acabar de verla. Es lo que tiene el cine "indie" (para los profanos, cine independiente, de poco presupuesto), que nos produce nuestra catarsis particular.

(Hablando del cine indie. No nos dejemos engañar, un pequeño equipo formado por un avispado director o directora rueda en un lugar de la América profunda (más feo imposible: ya sea el barrio de Frozen River, el de Pequeña Miss Sunshine o de la Familia Savage), en poco tiempo, con actores desconocidos, poco dinero y pobre diseño artístico (no es necesario, sólo importa lo que se cuenta, el contenido). Hasta ahí bien, pero la pasta gansa la pone una pequeña productora respaldada por un gran estudio que cree que invirtiendo poco dinero va a ganar mucho, lo que en algunos casos suele pasar. Premios, prestigio...y mucho dinero sin quebraderos de cabeza para las "majors" (Metro, Twenty Century Fox....). Se completa el círculo.