domingo, 10 de abril de 2011

ELIZABETH TAYLOR


Hace unas semanas murió esta gran actriz me parece a mí que siempre infravalorada. Creo que una persona que empieza como actriz infantil y que se mantiene allí en lo alto del estrellato hasta los 80 años, actuando y apareciendo de vez en cuando en la prensa, se merece un mayor reconocimiento. La clave de que en muchas ocasiones fuera infravalorada es que durante muchos años se le consideró un símbolo sexual, antes que hablar de su carrera mencionaban sus ocho matrimonios, su tormentosa relación con Richard Burton y otros escándalos de Hollywood que pronto se encargarán de airear, entre ellos, que le robó el marido a Debbie Reynolds, Eddie Fisher (padre de Carrie Fisher, “la princesa Leia” de Star Wars).

Lo cierto es que fue una magnífica actriz , tanto infantil como adulta. Recuerdo con mucho cariño y emoción infantil su actuación con la perra Lassie y Mickey Rooney (por cierto, creo que aún sigue vivo, este sí que es un vividor), o con 18 años aprendiendo a besar en “Un lugar en el sol”, una interpretación madura en una chica sin apenas experiencia. ¿Os acordáis de Gigante, no? Ese trío de actores es lo que da fuerza a la película, Taylor junto a Rock Hudson y el siempre torturado James Dean.

Con 30 años comenzó a realizar trabajos más arriesgados y que puede que gustaran menos al gran público: la loca perdida de “De repente, el último verano”, la alcohólica de ¿Quién teme a Virginia Woolf? En esta época trata de alejarse de su imagen de glamour, de la Gata Maggie de “La gata sobre el tejado de zinc caliente”. Hizo de Maggie con 27 años, una papel difícil donde se siente la química sexual que había entre Paul Newman y ella. Si aún no la habéis visto y queréis comenzar por alguna película, comenzad por esta.

¿Qué actriz actual de 27 años podría hacer bien un papel así?