sábado, 21 de mayo de 2011

¿QUÉ ES UNA COMEDIA ROMÁNTICA?


Eso me pregunto yo cuando me pongo a ver una supuesta comedia romántica, porque es un género donde cabe todo.
Creo que lo único que se tiene que cumplir es que haya una pareja, chico-chica, que se conocen, se enamoran, se pelean (el conflicto) y al final, se reencuentran después de la empalagosa escena final de confesión y perdón, con la consabida carrera en el último minuto en coche o a pie , en busca del avión, tren, barco o metro en el que se escapa la chica (generalmente).

Todos los años en Hollywood hacen comedias de este tipo, tienen que cumplir con un público que siempre las ve (en el que me incluyo), igual que fabrican pelis de terror, de acción o dramas de época. Los ingleses, sin embargo, han hecho pocas comedias románticas, pero muy buenas, recordad Cuatro bodas y un funeral, Notting Hill o Love Actually. Adaptan el género a la ideosincrasia británica, lo que aporta un aire diferente a los clichés que los americanos repiten.

HÉROES, BON APPETTIT Y NO CONTROLES son mis últimas comedias preferidas. Héroes te llevará a tu infancia de playa o piscina con amigos de verano, jugando a la guerra con los niños vecinos, montando en bicicleta, haciendo cabañas de palos y merendando Tang con patas fritas. Un delicia de película con un chocante final.
Bon Appétit o Historias de amigos que se besan se puede resumir en las dificultades de dos personas para enamorarse (un cocinero español de prácticas en un resturante suizo y una sumiller), debido a todas esas cosas reales que nos pueden ocurrir en nuestras vidas y se escapan del típico guión de Hollywood. No hay azúcar añadido, ni carreras, ni enemigos...solamente personajes reales, en situaciones reconocibles y con sentimientos que evolucionan con naturalidad, sin artificios.
Y No Controles, la más loca de la lista, Julián López haciéndose el gracioso y actuando como un improvisado celestino con una pareja que después de años de noviazgo deciden separarse. Julián lo impedirá a base de meteduras de pata. Todo esto sucede durante una noche en el hotel de un aeropuerto, un 31 de diciembre donde puede pasar de todo.

Bueno, para terminar, podéis ver estas tres pelis y compararlas con sus antítesis americanas, estrenadas en los mismos meses:
- Salvando las distancias: la menos mala de todas, Drew Barrymore se echa un novio que vive en el otra parte de Estados Unidos y claro, esto acarrea muchos problemas como viajes, malos entendidos, desconfianzas...
- Amor y otra drogas: chica con párkinson busca amigo con derecho a roce igual de superficial que ella, un vendedor bastante chulillo de Viagra. Como es ley, ambos se enamoran, a pesar de la enfermedad y la estupidez supina.
- Sin compromiso: médica aburrida que huye del compromiso, busca chico guapo y cabeza hueca para echar un polvo de vez en cuando. ¿El final? Ya lo sabes. Esta peli se parece sospechosamene a la anterior.

Espero que me contéis que os parecen. A lo mejor es que las vi en un mal momento...